
Un caballero jugaba a las damas con una dama.
Se ubicaban frente a frente, separados por una pequeña mesa.
Después de analizar minuciosamente su próxima jugada, él levantó su mirada y dirigiéndola a los ojos de ella le preguntó:
-Vos, ¿te dejás comer?
Ella, obedeciendo a siglos de educación oscura y moralinas de damas, le respondió sin bacilar y en forma casi automática, con una negativa rotunda.
Él se levantó parsimoniosamente, juntó las fichas, plegó el tablero y guardó todo dentro del estuche.
-¡Muy bien!- dijo -de ahora en más, sólo jugaremos a los caballeros.
Y cerró la puerta tras de sí.
5 comentarios:
- Exelente!!!!!! y breve, Bsos. Ade
Ella se lo perdió. Excelente como siempre Claudio.
De su fiel admiradora.
Madeleine.
Ay Claudio que simpàtico y ocurrente el texto
como todos los que lei tuyos
y enciam no se me lastimaron lo ojos de tanto leer asi que mejor, mucho mejor
saludos
El es todo un caballero.
Me encantó.
Es distinto a los textos que nos lees en el taller.
Qué problema
Este también me parece piola para la antología!!!!
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